viernes, 11 de marzo de 2016

Usos y costumbres en la España de Franco.




    A decir verdad, este nuevo post no va a tratar sobre un personaje, hecho, conquista o logro sino que antes bien, pretendo dar un corto repaso por la intrahistoria de la vida del español medio en la época de la dictadura militar del General Franco. Se podrían escribir, libros, libros y libros a cerca de los casi 40 años de esta España en concreto y no acabaríamos nunca de pulirlo. Pretendo que el lector se mire, asimile y observe como en un espejo y que adopte una mirada crítica hacia esos usos y que haga un somero esfuerzo por entenderse a sí mismo, a sus padres, abuelos, tíos y hermanos, así como las costumbres de esa época y que en no poco nos siguen influyendo en nuestro devenir diario. Porque si alguien se piensa que la época de Franco no ha influido en tres generaciones de españoles va completamente equivocado. Vamos con ello. Y es que España siempre fue el país de las tres "eses", véase: "Sable, sotana y sindicato..."

    Mariano, a dónde vas?. A comprarme un coche. Y... qué coche te vas a comprar? . El más grande que "haiga". Así las cosas y de esta guisa el oriundo payés catalán, agricultor aragonés o simplemente hombre de la capital al uso y con éxito en lo económico dio lugar al famoso "haiga" o "aiga". El "Aiga" o "Haiga" era un coche de cualquier marca siempre que fuera grande. Daba igual SEAT, Ford, o Renault. El caso, y sea lo que fuere un "Aiga" o un cacharro grande con ruedas.


       En España, se iba mal, lamentablemente mal. La posguerra y la autarquía económica además del boicot económico que le hicieron a Franco por considerarlo adicto a las potencias perdedoras de la Segunda Guerra Mundial dieron lugar a una escalada de hambre y miseria como pocas veces se vio en nuestro país. Eso sí, el General Franco con la ayuda del Opus Dei, países como Argentina, Vaticano o Suiza salió a flote sin que el español pagara un solo impuesto (episodio este que luego aclararé). Eso es un hecho. Así las cosas, el General Franco como verdadero vigía de Occidente y fiel defensor junto a EEUU de la hidra comunista no dudó en cambiar denominaciones. La ensaladilla rusa se pasó a llamar "ensaladilla española. Por ejemplo la palabra "braga" estaba proscrita. La censura en no poco era paliativa de malos usos y costumbres y por ejemplo "la mujer se desnudó" era horrendo para la época. Mucho mejor "se desvistió". "Tetas" o "pechos" eran de vocabulario no poco falaz adoptando la palabra "seno" como sinónimo de descripción de buena moralidad.
 

      "-La mujer de Manolo ha enganchado (enganchar en el el término laboral era empezar a trabajar) en la fábrica de conservas, Luis?". -Luis: "Claro, así podrá alternar...". Mal visto muy mal visto, si la mujer trabajaba so pena fuera viuda o soltera.. Si la mujer trabajaba era por lujuria o váyase usted a saber.... Con el sueldo del marido sobraba. Y si por el caso trabajaba antes de casarse, una vez consumado el enlace ese trabajo era abandonado. Así las cosas, el Régimen necesitaba de autorización del marido para que su mujer pudiese trabajar o abrir una cuanta corriente. Casi nada. No obstante, en Francia también se daba este caso. Por añadidura, una señorita al uso, montaba en moto de"mujeriegas" o lo que era lo mismo siempre de lado. Nunca abrazando con los abductores la montura. Quizá se le pudiese rasgar el hímen?. Váyase usted a saber.... Pero el Régimen tuvo un profundo descuido. En las primeras ediciones del Seat "600" las puertas se abrían al revés. Momento en el cual el transeúnte se ponía las botas regocijo mediante al observar como la damisela al salir exhibía sus largas piernas junto al bordillo de la calle para salir. Todo un espectáculo de libidinosidad sin límites.
        La palabra "obrero" no era bien aceptada por el Régimen. De muy mal gusto. Era mejor "productor" o simplemente "trabajador". Y es que tanto el fascismo de Mussolini, el Nacionalsocialismo de Hitler, el Socialismo de Stalin así como el Franquismo de Franco siempre consideró a la obrería como un pilar irrenunciable para sus revoluciones sociales. El trabajador pasó a ser un individuo "jodido pero agradecido...". A día de hoy al obrero se le llama "operario" con lo cual no se sabe si trabaja o canta ópera. Mi humilde persona a día de hoy es un operario jodido y agradecido pero......... os aseguro de "Bel Canto" no tengo ni la más remota idea.

   
   Enfermedades como la polio hicieron estragos si bien Franco hizo un notable esfuerzo por amainarlas a base de vacunas obligatorias. Surgió así un nuevo personaje social.
 "El Engañabaldosas". Un individuo que, y a resultas de la polio caminaba de forma harto atrabiliaria y sin saber muy bien donde iba a acabar su pie diestro o..... siniestro. Estas pobres personas encontraban siempre trabajo así como muchas otras por mediación de Falange la cual articuló socialmente España. En lo militar, uno se libraba de la mili por tales enfermedades, "pies planos" o sencillamente "corto o largo de talla". La suiza Nestlé introdujo un buen producto infantil, el Pelargón. Primera leche en polvo para niños en 1944. Mi padre, sin ir más lejos se alimentó de pequeño de Pelargón y se pusieron muy de moda a posteriori los vinos quinados como complemento alimenticio infantil que según los médicos daban vigor y estimulaban la apetencia. Era el famoso Kinito que se servía en la merienda acompañado de pan con chocolate o las rebanadas de pan con vino y azúcar. En el pueblo de mi mujer en Asturias, cuando los pequeños iban de visita en las casas a recaudar dinero para las fiestas se les recompensaba con una copita de "Sansón" lo que imagino que a cuatro casas visitara el niño acabaría como el Rosario de la Aurora. También era muy común dar a los niños a mitad de mañana o tarde un vaso de leche con unas galletas en los colegios. Se empezaban las mañana rezando en los colegios y en el mes de Mayo, se cantaba "Flores a María". En mi colegio, a veces rezábamos también al final de la clase según el profesor o cura impartiese la última disciplina y sus devotas costumbres.
       

  La iglesia católico romana en España era un estado dentro del estado. Y directamente tutelaba al niño y adolescente desde el nacimiento hasta la universidad. A decir verdad, en la infancia al niño se le adoctrinaba religiosamente y en su mocedad en la universidad políticamente por el denominado SEU (Sindicato de Estudiantes Universitarios). Había algún curilla rojo o algún catedrático liberal pero...... poco más. Era la escuela Nacionalcatólica, algo parecido a West Point. Una de las grandes consecuencias de estas tutelas fueron abusos infantiles por parte de un clero que jamás se denunciaron hasta ahora. Y es que la castidad es lo que tiene... En otro orden de asuntos la Semana Santa era toda una institución y los niños colgaban las palmas de los balcones de su casa. Costumbre que todos los años tengo a gala (alguno pensará si ahí vive algún enajenado mental) no por religión que no soy religioso sino por llamar la atención del transeúnte y que caiga en el caso que ahora narro. Señalar que la iglesia católica tenía una misa propia para el Caudillo la llamada "ducem nostrum Franciscum" y que en la censura también actuaba la iglesia dando la aprobación "níhil óbstat". Ahí era nada.... En otro orden de asuntos la iglesia católica experimentó un alto nivel de seminaristas. A decir verdad, el niño espabilado y despierto era captado por el párroco del pueblo o colegio e ingresaba en el seminario. Para su familia era una boca menos que alimentar, su futuro estaba asegurado y podía llegar a cardenal.

 
      El pan, alimento base para la nación era un bien muy valioso. Mala educación cortarlo con cuchillo (es el cuerpo de Cristo), buena con las manos. Recuerdo con cariño como hasta el final de sus días mi abuela besaba las sobras del pan seco del día anterior antes de tirarlas a la basura más por inservible que por otra cosa y de como en no poco y en la actualidad que los niños no se dejen nada en el plato es costumbre arraigada de penas y hambres pretéritas.

      En cuanto a la radio, durante más de 20 años a las 2.30h. y 9.30h las emisoras interrumpían sus programas y se daba paso a las noticias de Radio Nacional. Así aparejadas las cosas sonaba el himno nacional y el locutor con enfática castrense exclamaba: "Diario hablado para España de Radio Nacional. Caídos por Dios y por España! Presentes! Viva Franco! Arriba España!.

        A decir verdad, una compañia en España se llevaba la palma en materia de decesos. Era muy común que una familia no tuviese donde caerse muerta pero el pago de la peseta mensual a la compañía de "los muertos" o El Ocaso era deber completamente inexcusable. "Pague usted una módica peseta mensual y olvídese de su entierro y sepultura. El Ocaso lo hace por usted..." En una España ya no de diferencias de clases pero sí de "qué dirán" los entierros eran de Primera, Segunda y Tercera.
   
 








      También era costumbre fiar a los clientes por parte de los tenderos. Esto se explica en tanto en cuanto en localidades como Jaén una vez recogida la aceituna poco más había que hacer. No así en las ciudades que si también era de uso común lo era más por caridad cristiana que otra cosa. El débito en las tiendas era lo más normal.

     En cuanto a los oficios, harto extraños. Uno que me llamaba mucho la atención de pequeño era el de Practicante. O...... conocido vulgarmente como "praticante". El "praticante" era un facultativo itinerante quien iba poniendo inyecciones o "indiciones" a los huéspedes de una casa. La medicina y la jeringuilla estaban perfectamente preparadas y hervidas para que el "praticante" ejerciera su magno magisterio. Las jereinguillas eran de cristal y acero nunca desechables y se hervían antes del evento. El sereno, también tenía su cabida en tal sociedad. Era un paisano que llevaba todas las llaves correspondientes a los portales de las casas y trabajaba de noche. Al grito de: "SERENOOOOOO!!!" se presentaba solícito al transeunte que lo reclamaba y le abría la puerta. Yo no lo llegué a conocer porque para cuando había nacido existía una especie de portero automático. Su mecanismo en casa de mi abuela era el siguiente. El transeúnte llamaba en la calle y en el piso sonaba un timbre. El inquilino salía al rellano y estiraba de una cuerda que mediante un recorrido no exento de poleas accionaba un pestillo y abría la puerta de la calle. El lechero también era muy común así como el afilador que iba con una harmónica anunciándose al igual que el butanero hombre fuerte, viril y macho mesetario por antonomasia subía tres bombonas al noveno sin inmutarse. A mi casa venía un lechero que olía a Varon Dandy que mataba, e iba peinado como el Travolta. Pero ayyyy!!!, amigos. El que se llevaba la palma era el guardia urbano del barrio. Una especie de pulcro de la ley tocado con un casco al uso que lo mismo valía para un roto que para un descosido. Toda una institución en los barrios, en Navidades se llevaba generosas dádivas aguinaldiles. Hombres no muy inclinados hacia la multa (no las pagaba ni Blas) la pulcritud legal y ayuda al desvalido era su divisa.

       También había un uso muy común. La "Iguala". La Iguala era el pago de una docena de huevos, un pollastre o una gallina al médico, veterinario del pueblo en agradecimiento y compensación por sus menesteres.

        El reciclaje era también de uso común en la España de Franco y en la Transición. Recuerdo con cariño como mi madre depositaba numerosas botellas de Kas, Fanta, tónica e.t.c... paro luego yo, al más puro estilo montoril ejercer mi potestad recaudatoria. Iba a la tienda y por cada botella ("casco") vacía me daban 5 pesetas las cuales me gastaba en mis infantiles vicios. Ahora la botella de plástico y el reciclaje lo haces gratis.

     A decir verdad, Franco tenía poca industria. Pero sus productos estaban hechos para durar, durar y durar.......... El que compraba un electrodoméstico Corberó y unos zapatos Segarra para la comunión podía lucirlos con la aparente tranquilidad de que indudablemente iba a ser enterrado con ambos. El mismo Franco calzaba Segarras y había otros zapatos que le hacían la competencia. Los Gorila. El zapato recauchutado Gorila era el preferido del infante porque con cada par regalaban una pelotita de goma. En el campo era común hacerse abarcas con cubiertas de rueda de coche. También duraderas.... Un oficio estaba muy en boga. El de modista. Muchas de ellas esposas de militares y funcionarios colaboraban con sus emolumentos y en base a zurcir, retocar y apañar prendas de vestir al magro sueldo de sus maridos.



   Llegados a este punto el lector habrá podido advertir no sin menoscabo que la España de Franco era del todo mojigata y santurrona. Pues no. Un impenitente falangista a la sazón alcalde de Benidorm llamado Pedro Zaragoza un día fue a visitar al Caudillo. Su embajada era simple, comunicar a su Excelencia que estaba amenazado con la excomunión por permitir en sus playas el uso del bikini por las extranjeras. Franco, muy solícito le comunicó que podía marchar en paz y tranquilo. El uso del bikini a partir de entonces estaba ya más que autorizado. Y es que para ganar una guerra y mantenerse cerca de 40 años en el cargo había que ser práctico, de hecho del festival de Benidorm salieron figuras de la talla de Raphael y Julio Iglesias. Las meretrices eran de uso habitual por el español medio. Pero no es menos cierto que en aquellos lugares los cuales había asentada una base americana los precios subieron como la espuma ante el consiguiente enfado del usuario para con el imperialismo yanki. El preservativo era de uso común si bien no tan expuesto como ahora que los venden hasta en las verdulerías y los había no desechables. Franco fue muy criticado por sus tecnócratas al admitir bases americanas en nuestro territorio y por sus detractores también. Los primeros pensaban había vendido su soberanía y los segundos se iba a perpetuar su Régimen per sécula seculorum. Un Real Decreto aguó la fiesta con fecha 3 de Marzo de 1956. Por ese Real Decreto las casas de putas quedaban abolidas. Y es que España había entrado en la ONU de pleno derecho con el voto en contra de Israel pero paradojicamente a favor de la URSS y el organismo prohíbia tales salas como afrenta hacia la mujer. No fue ocurrencia del Régimen. Ahora los prostíbulos pasarían a ser locales de talleres de costura o pensiones para solo señoritas. Evidentemente las autoridades hicieron la vista gorda.


La caza y montería era de uso habitual para las clases altas. En realidad apuntaban a un farol y mataban a una vieja pero el negocio, era el negocio. Hasta el párroco del pueblo empuñaba carabina por si el industrial, ministro o prohombre del Régimen necesitaba su apoyo deontológico. El negocio por lo general giraba en torno a lo de siempre y que nos ha llevado a la ruina, la construcción. El Barrio de El Pilar, Madrid en el que se proyectaron 150.000 viviendas fue fruto de la caza siendo en su día la zona urbanística más grande de Europa. En cuanto a Franco, tan aficionado a la cinegética tres días a la semana iba de montería ante el escándalo de sus ministros. No obstante, era capaz luego de quedarse hasta altas horas trabajando en lo que los españoles llamaban.... "esa lucecita en el Pardo". En mi opinión la dejaba encendida y se iba a la cama. Franco, a partir del 56-57 no dio chapa, España era conducida por los ministros del Opus Dei. Los negocios Franco siempre los hizo rifle en mano. No por nada, era militar.

      El tabaco suelto se vendía con auténtico éxito y un nuevo fruto seco vendría del comunismo de la URSS para paliar el hambre. Los tanquistas de las Brigadas Internacionales introdujeron las pipas de girasol en España. Junto a las pipas y el tabaco el hambre era menos. No pocas veces "El Cordobés" ha afirmado que el tabaco le ayudó a no morir de hambre.

      Eeeeeessoooo es una delantera y no la del Madríííí!!!!!. Frases como esta se decían a las damiselas de buen ver. El albañil era el dueño, señor y rápsoda del piropo si bien no pocos machos ibéricos de pelaje en pecho y patibularios tatuajes hacían también uso del piropo. Socialmente consentido, como es natural no pocas mujeres en cuanto veían al macho susceptible de piropear se cruzaban de acera o daban un rodeo. Wencesalao Fernández Florez zahería del piropo....: "Espuma infecta del deseo insatisfecho...".


  Cada ciudad o pueblo tenía un "tontódromo" o radio de acción para el ligue y abordaje de señoritas y señoritos a falta de baile. Allí, por lo general, los adolescentes coqueteban entre ellos y buscaban pareja de tal o cual condición. Las chicas agrupadas en cuadrillas, los chicos en camada cruzaban miradas sugerentes y palabras beleidosas entre sexos opuestos nunca adictas a la zafiedad.


Las sesiones de cine eran contínuas o lo que es lo mismo una película se podía ver dos y tres veces. Había cines de verano al aire libre los cuales quedaban regados de pipas al final de tal o cual sesión. A decir verdad, rara era la película se mostraba íntegra y sin censura por lo que los directores españoles se las tenían que ver y desear para burlarla. Se daban paradojas tales que el censor en su labor dejaba el telefilme más promíscuo si cabe dada su incompetencia. En otro orden de asuntos las películas comenzaban con el himno de España y la concurrencia se levantaba marcialmente no pocas veces alzando el brazo para después sentarse y tragarse el NO-DO, noticiario y documental sobre tal o cual evento en la España de Franco como por ejemplo la "Pertinaz Sequía", la inauguración de un pantano o la exportación de naranjas a Europa.


  El precio normal de un coche venía a equivaler a unas 100.000 pesetas lo que representaba el sueldo de un obrero durante diez años. Con el 600 (1957), mucho más barato (65.000 pesetas) y con un español más fortalecido economicamente las carreteras de España se llenaron de los temidos "domingueros" que no eran sino las familias que iban al pueblo, o simplemente a pasar un día de campo a cualquier sierra o paraje cercano a la capital. A decir verdad, un 600 si se ahorraba se pagaba pronto. Y es que desde que se pedía hasta que se entregaba casi se había conseguido todo el dinero. 3 Años tardaba SEAT en entregarlo de un color aleatorio y habiendo pagado una entrada que te daba derecho a la lista de espera. Para conducir un coche se necesitaba un carnet. Obviamente el de conducir. Pero las auotescuelas ni estaban ni se les esperaba. Unas cuantas clases con el coche del vecino en un descampado eran suficientes para presentarse en tráfico y obtener la licencia de conducción. En los pueblos, los examinadores se desplazaban para examinar a la gente y rara vez los suspendían con tal de no volver allí. Eso sí, cuentan que los examinadores se largaban bien comidos, bebidos y agasajados por los oriundos de tal o cual lar.

    El Día del Pilar, 12 de Octubre era el Día de la Raza y de la Hispanidad y el 29 de Octubre de 1956 en el 23 aniversario de la creación de Falange Televisión Española inicia su andadura. Un obispo bendijo tales instalaciones con el peligro de que saltara todo por los aires ya que con el hisopo mojó pantallas, cables y circuitos siendo recriminado por los técnicos ya que estaba todo tente mientras cobro. Todos los programas eran en riguroso directo (no existía el video) incluyendo los anuncios. A diferencia de los inventos actuales, la radio y sobre todo la televisión en blanco y negro tenían un profundo poder de convocatoria. En torno a ella se agrupaban las familias, los amigos, y.... los vecinos. Era un artículo que pocos se lo podían permitir (25.000 pesetas) por lo que era normal compartirlo. Así las cosas, al propietario del prodigio le llovían vecinos en su casa por doquier. La Vicenteta, el tío Tiburcio, o Baldomero el albañil subían o bajaban con la excusa de un poco de sal y ya se quedaban hasta la carta de ajuste o... lo que es lo mismo hasta que salía el himno nacional con la imagen del General Franco sobreimpresionada momento en el cual finalizaba la emisión. España se despertaba con Franco y se acostaba con el Caudillo, dos personas en una y es que Franco fue un hombre que tenía una serie tendencia a la bilocación. Parecía Dios.
 


  Las mujeres y máxime en los pueblos eran muy dadas al luto. A decir verdad, una mujer se podía pegar de luto toda la vida. Primero la abuela, luego el abuelo, más tarde la madre y para finalizar el padre. Si la desgraciada con lujo de que no fuera un hijo tenía la mala suerte de que muriera su marido el luto era in eternum. Los hombres se conformaban con llevar corbata negra si se terciaba.

       Un programa de radio llevaba a las damas de calle. Era "El Consultorio de Elena Francis". Las mujeres exponían una duda de pareja por carta remitida a la radio y una Elena con voz de mujer respondía. Elena nunca existió. Para colmo de males no solo eso. Elena era un hombre el cual hacía los guiones de las respuestas y se llamaba Juán Soto Viñolo. Juán no daba abasto para tanta carta ya que el programa duraba media hora pero se habilitó un correo para responder a estas desvalidas mujeres tutelado por una tal Pietat Cabestany la cual y a posteriori dejó bien claro que muchas eran mujeres desvalidas, golpeadas, maltratadas por la vida, con escasa preparación académica (muchas cartas ni las entendía), chicas reprimidas, violaciones y hombres atormentados por su homosexualidad. En cuanto a las beatas, antes del acto conyugal rezaban esta espantosa frase: "No es por vicio ni fornicio, es por dar hijos a tu servicio...". En cuanto a la homosexualidad estaba prohibida si bien y a diferencia de países tan adelantados como Inglaterra no era un delito penal. Ante este vacío legal se aplicaba la famosa "Ley de vagos y maleantes" que databa de la República. El homosexual era detenido, llevado a la Dirección de Seguridad y reprimido (alguna hostia se llevaría fijo). En España la Dirección de Seguridad había que evitarla como fuese y lo mejor era al pasar por ella cambiarse de acera por si acaso. A decir verdad, la información en materia de sexo no existía. Don Juán de Borbón, abuelo de nuestro actual rey pensaba que la homosexualidad era hereditaria. Pero es que Don Juán siempre fue un cateto y un borrachín de tomo y lomo que nunca aprobó sus hijas estudiaran bachillerato dada su posición social. Una de las mejores acciones que llevó Franco a cabo fue no permitir gobernar a tamaño mequetrefe y vividor y tutelar a su hijo Juán Carlos.

    Una de las fechas que el español más esperaba era el día 18 de Julio. Conmemorando el inicio del Alzamiento militar de Franco llegaba la famosa "Extra de Julio". Incluso a día de hoy los quiosqueros perciben el doble de dinero por la venta de cada periódico. Ese día y el día de la Lotería de Navidad. El Día del Padre, tan olvidado y ultrajado a día de hoy se celebraba y la festividad del Primero de Mayo se llamaba "San José Obrero". Lo del uno de Mayo era de comunistas....

      En Navidad las clases pudientes eran muy dadas a la generosidad para con el menesteroso y ponían un pobre en su casa el día de Nochebuena. Había sorteos en los cuales participaban pobres de solemnidad a los cuales se les obsequiaba con tal o cual cesta o vianda.

      Ver un negro era completamente imposible. Si bien con la llegada de las bases americanas alguno se veía por ahí. La gente disciplinadamente se lo quedaba mirando por la calle como si fuera un extraterrestre o selenita y era la atracción de los niños por la calle. En cuanto a la moruna la Guardia Mora de Franco y poco más.



  Volviendo a la Semana Santa era muy común que las casas de putas cerraran (pasar más hambre que una puta en Cuaresma...), así como las salas de fiestas, circos, teatros....... y en los cines proyectaban películas relacionadas con la Pasión de Jesús de Nazareth así como la radio a parte de los boletines emitían sólo música sacra, saetas y marchas procesionales.

      Lo más moderno eran los pantalones vaqueros que no pocos paletos osaban planchar con raya para mayor aprobación del respetable por lo ominoso de esa moda extranjera y los churros poco a poco fueron desplazados por el donut más fino y moderno al igual que las hamburguesas sustituyeron a las albóndigas.


A día de hoy nos quejamos de la vivienda en España pero en época de Franco no era tampoco tema baladí. No se firmaba hipoteca sino un acuerdo con la promotora inmobiliaria por lo que los bancos no intervenían en nada. Si se dejaba de pagar la letra de cambio correspondiente a la promotora esta intervenía el piso como dación en pago lo cual resulta paradójico que ahora algo que en no poco reclama nuestra sociedad en época de Franco era una realidad palmaria. La hipoteca pues era posesión de pleno derecho y se firmaba una vez pagado el piso a la promotora y nunca antes. El alquiler era la práctica más común y la mitad de los recién casados en los 50´ vivían con los padres de uno u otro cónyuge haciendo de la familia una piña desde la abuela hasta el primer, segundo o tercer bebé. Ni que decir tiene que Falange y de la mano de Laureano López Rodó (en mi opinión el mejor tecnócrata que tuvo Franco) impulsaron el patronato de vivienda sindical para los más desfavorecidos. Las denominadas Viviendas de Protección Oficial (VPO). A partir de 1958 López Rodó cogió una economía en bancarrota en un país con no pocas revueltas sociales y en un año logró un superávit del 20 por ciento. Como?. Pagando impuestos por parte de los empresarios y poderes establecidos. Logró perpetuar de esta forma un Régimen entonces en franca agonía en un éxito a dos caras. Descrito su primer éxito, no me dolerán prendas que con su magistral paso por la economía fue el verdadero arquitecto de la sociedad de consumo. Sociedad que se lleva muy mal con las dictaduras. Los tecnócratas del Opus Dei murieron de éxito y gerontocracia.


  Los viajes en tren eran la más firme muestra de la generosidad que esas gentes hacían gala en la España de Franco. Se imponía un tren a vapor, el "Rápido" que se le llamaba así porque podía retrasarse horas y horas.... Los españoles de diversa condición se acomodoban en sus asientos de madera e iban sacando productos de la tierra que intercambiaban generosamente a la vez que se conversaba sobre el devenir del viaje y el origen de cada uno y por qué estaban allí. Era muy frecuente que el personal se apeara con la cara llena de hollín y habida cuenta de esto los viajeros iban vestidos con la ropa más sufrida que tenían. Muchos hacían largos y largos trayectos para ir a trabajar a Europa y enviar divisas a sus familias desde Alemania, Inglaterra, Bélgica..... En las minas belgas la tasa de mortalidad era brutal (800 italianos en 10 años) por lo que Italia dio la orden de retirar a todos sus súbditos trabajadores en Bélgica. Quienes fueron????. Los españoles de la época de Franco. Las deficiencias del Plan Marshall para España así lo mandaban.


  No mala costumbre era nada más salir del portal del edificio el santiguarse devotamente por si las moscas. La España de Franco no es que fuese una España insegura pero véase una teja desprendida, un atropello o simplemente una cáscara de plátano en el suelo podía ser sinónimo de accidente y así las cosas, mejor estar a bien con Dios.

      Las cocinas de nuestras madres y abuelas eran de carbón. Pero a partir del año 1958 un nuevo producto proveniente de Estados Unidos hará las delicias de las amas de casa: la bombona de butano. En materia decorativa el suelo de sintasol. Suelo plástico pegado al piso original en buena imitación a madera, mármol de Carrara y demás materiales nobles se impondrá junto con los muebles de formica que desplazaron a la madera y en las paredes se puso de moda el faselín. Una nueva persiana desventrará a la clásica. La persiana Gradulux aquella que mediante una ruleta se regula la entrada de luz y se impondrán dos inventos con palo y españoles. La fregona y el Chupa Chups para los niños. Y.... otro chupa chups mucho más orientado a mayores que a niños irrumpirá de lleno, el cigarrillo con filtro americano. Si bien, había niños que a la tierna edad de 10 años ya lo gastaban.

       Los "automercados" o supermercados modernos de impusieron en 1958. El primero de ellos fue inaugurado en la calle Embajadores de Madrid por el General Franco y un obispo al uso, como era menester en esa época y estuvieron tutelados por la Comisaría Nacional de Abastos. La competencia por el "blanco" se impuso. Y todas las empresas de detegentes impondrían el "blanco" como bandera de su publicidad como si no existiera otro color. Elena, Zig-Zag, ESE, OMO o Gior más blanco no lavaban.

    
 Por increíble que parezca, en España se avanzaba muy lentamente pero fabricaba el mejor coche del mundo. El Pegaso en sus versiones "Z", un coche que alcanzaba los 250 km/h con un precio de 500.000 pesetas. También tuvimos al mejor mecánico del mundo. Eduardo Barreiros. De orígen cubano hacía lo que nadie sabía hacer, transformar un gasolina en Diésel contribuyendo así a una más que millonaria transformación de las divisas al no tener que importar coches Diésel ni fabricarlos. Un litro de diésel costaba 2 pesetas. Uno de gasolina 7 y el mercado español estaba más que saturado de coches gasolina. En cuanto al mercado de la motocicleta su abanico era amplio. Montesa, Ossa, Sanglas, Derbi..... a elegir.

 
  Como veis, podría estar escribiendo, escribiendo y escribiendo días, días y días y no terminaría de hacer una somera referencia a la vida y costumbres en la España del General Franco. Sirva pues este post como mi más sincero homenaje a nuestros abuelos que de todas las generaciones que abarcaron el siglo XX en España fueron los que peor parte se llevaron. A decir verdad, fueron sin duda alguna la generación de españoles que más trabajó y que en contrapartida peor vivió. Jornadas de sol a sol en el campo, talleres, fábricas y oficinas a cambio de un más que misérrimo sueldo muchos de ellos tuvieron que echar mano del pluriempleo y de la emigración para un país que hasta bien entrada la década de los 60´ no empezaba a amanecer. No pocos se han encontrado con una miserable jubilación y es que pese a las cuitas y sudores invertidos no habían cotizado o... sencillamente en la creencia de que sí lo habían hecho el empresario no había cotizado por ellos. El dinero negro, el estraperlismo, la picaresca y la falta de centralización burocrática hicieron que al final de su vida laboral se encontraran con una mano delante, una detrás y eso sí, un piso pagado a base de ahorros y privaciones en algún suburvio de Madrid, Zaragoza, Bilbao o Barcelona.

    Y.... ahora leedlo: De Juán Eslava Galán "De la Alpargata al 600". El jienense hace un recorrido por esta etapa de la Historia de España solpando datos y mezclando historias de pícaros, tecnócratas, amas de casa, obispos, miserias y opulencias. Harto recomendable.


    "Con la Maleta al Hombro"de Luis del Val. A decir verdad hará 15 años que lo leí pero me impresionó. Son 5 historias de 5 personajes que viajan a Europa en la época de Franco para ganarse el pan y la sal de sus familias. Muy bonito.


    Y... ahora el NO-DO....